4 de diciembre de 2022

Miles de muertos y 900.000 refugiados en 7 días de invasión rusa a Ucrania

La devastadora invasión de Ucrania por fuerzas militares rusas iniciada hace una semana causó ya unos 900.000 refugiados y miles de muertos, cuatro adultos y dos niños esta misma noche, mientras Occidente amplía sus sanciones a Rusia para tratar de detener los ataques ordenados por el Gobierno de Vladimir Putin.

Seis personas, dos de ellas niños, murieron esta noche por un bombardeo en la ciudad de Izium, en la región de Járkov, según informó el teniente de alcalde de la ciudad, Volodymyr Matsokin.

El ataque comenzó a las 23.59 hora local (21.59 GMT del miércoles) y alcanzó un edificio de varias plantas de apartamentos. En una de las casas fallecieron seis personas, dos de ellas niños, explicó el responsable municipal.

La capital regional, Járkov, la segunda mayor ciudad de Ucrania, fue objeto de ataques rusos desde primera hora de la mañana de ayer, después del desembarco de tropas aerotransportadas con misiles que impactaron en varios edificios estatales y una universidad.

El bombardeo provocó cuatro muertos y nueve heridos, según Kiev, que ha cifrado en más 2.000 los civiles muertos en ataques rusos desde el comienzo de la invasión hace una semana.

«Durante los siete días de la guerra, Rusia ha destruido cientos de infraestructuras de transporte, viviendas, hospitales y guarderías. En este tiempo han muerto más de 2.000 ucranianos, sin contar a nuestros defensores», señaló el Servicio Estatal de Emergencia de Ucrania en su página de Facebook.

El Ejército ruso avanzó el martes con intensos ataques en el sur de Ucrania, donde tomó el control de la ciudad de Jersón, de casi 300.000 habitantes, y donde prácticamente bloquea ya Mariúpol, así como en el este, donde asegura haberse apoderado en buena medida de la costa del mar de Azov.

Mientras, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en un nuevo vídeomensaje esta noche, afirmó que «cerca de 9.000 soldados rusos han muerto en una semana».

El Ministerio de Defensa de Rusia admitió el miércoles la muerte de 498 soldados rusos, además de 1.597 militares heridos.

El portavoz de Defensa ruso, Igor Konashénkov, dijo en un comunicado que las bajas entre las fuerzas ucranianas son considerablemente mayores y ascienden a 2.870 fallecidos y cerca de 3.700 heridos.

El Ejército ruso avanzó el miércoles con intensos ataques en el sur de Ucrania, donde tomó el control de Jersón, y donde prácticamente bloquea ya Mariúpol, así como en el este, donde asegura haberse apoderado en buena medida de la costa del mar de Azov. Todo ello un día antes de nuevas negociaciones con Kiev.

Sin embargo, el Departamento de Defensa de EE.UU. informó, por su parte, de que el avance de un convoy militar ruso hacia Kiev ha quedado estancado entre las últimas 24 y 36 horas por la resistencia ucraniana y porque los rusos se estarían reagrupando y evaluando la situación.

«Tenemos algunos indicios, nada que podamos verificar independientemente al 100 %, pero son algunos indicios, de que los ucranianos han intentado, de hecho, ralentizar ese convoy», apuntó el portavoz del Departamento de Defensa estadounidense, John Kirby, en una rueda de prensa.

El responsable estadounidense agregó que otro de los motivos del estancamiento del convoy, que avanza desde el norte hacia la capital ucraniana, son «desafíos logísticos y de mantenimiento», que los rusos no habían anticipado.

casi un millón de refugiados

La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha elevado a 874.000 el número de ucranianos que han huido de la guerra que se inició hace una semana, tras la invasión y los ataques lanzados por Rusia desde varios frentes.

Esta actualización corresponde a datos recogidos hasta el martes en los países vecinos de Ucrania, precisó la entidad.

Otras 96.000 personas han cruzado desde las regiones orientales de Lugask y Donestk -bajo control de grupos armados separatistas desde 2014- hacia Rusia.

Más de la mitad de refugiados se han dirigido a Polonia y algunos miles ya han llegado a terceros países, como República Checa, donde existe una importante comunidad ucraniana.

La feroz invasión rusa fue rechazada de forma contundente por la Asamblea General de la ONU, que este miércoles exigió a Rusia la retirada inmediata de sus tropas de Ucrania.

De los 193 Estados miembros de Naciones Unidas, 141 respaldaron el texto, mientras que únicamente cinco votaron en contra: la propia Rusia, Bielorrusia, Siria, Corea del Norte y Eritrea.

Mientras tanto, 35 países optaron por la abstención, entre ellos China, Irán, la India o Sudáfrica, y varias naciones latinoamericanas como Cuba, Bolivia, El Salvador y Nicaragua.

La resolución, que no tiene carácter vinculante, «deplora» la agresión rusa contra Ucrania y «demanda» a Moscú que le ponga fin y retire inmediatamente y sin condiciones sus tropas del país vecino.

Además, una solicitud de 39 países, entre ellos España, ha permitido a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) abrir hoy una investigación en Ucrania por crímenes de guerra y de lesa humanidad.

“He notificado a la Presidencia de la CPI hace unos momentos mi decisión de proceder de inmediato con investigaciones activas”, dijo el fiscal jefe de la CPI, Karim Khan, en un comunicado.

El jurista británico adelantó el pasado 28 de febrero su intención de abrir una investigación por crímenes “cometidos por cualquiera de las partes en todo el territorio de Ucrania”.

Entre las nuevas decisiones y sanciones adoptadas este miércoles contra Rusia destacó la anunciada por el Banco Mundial (BM) que decisión suspender con «efecto inmediato» todos sus programas en Rusia y Bielorrusia.

«Como consecuencia de la invasión rusa de Ucrania y las hostilidades contra el pueblo de Ucrania, el Banco Mundial ha detenido todos sus programas en Rusia y Bielorrusia con efecto inmediato», señaló el organismo en un comunicado.

El Gobierno de EE.UU. continuó su campaña de presión contra Putin, que ya incluye sanciones al 80 % de los activos de los bancos rusos, según el Departamento del Tesoro.

Las restricciones impuestas este miércoles tiene como objetivo 22 entidades relacionadas con el sector de Defensa ruso, entre ellas hay compañías que fabrican aviones y vehículos de combate, sistemas electrónicos, misiles y drones para los militares de Rusia, dijo la Casa Blanca.

Además, el Departamento de Comercio ordenó restringir aquellas exportaciones de tecnología que puedan favorecer «la capacidad rusa de refinar (petróleo) a largo plazo».

La crisis militar, además, ha desatado otra económica, lo que ha hecho que la Comisión Europea confirmara que estudia la posibilidad de aplicar medidas excepcionales de intervención en los mercados para hacer frente a los efectos en el sector agrario de la invasión rusa de Ucrania.

“La Comisión Europea trabaja en la puesta en marcha de medidas excepcionales de mercado que deben finalizarse, construirse, para estar listas lo más rápido posible”, declaró el ministro francés de Agricultura, Julien Denormandie, cuyo país ocupa la presidencia rotatoria de la Unión Europea (UE).

Además, a Unión Europea estudia adoptar medidas para evitar que las criptodivisas sean utilizadas para esquivar las sanciones económicas impuestas a Rusia por la invasión de ucrania, así como para paliar el impacto del aumento de los precios de la energía para las empresas comunitarias.

«Hemos decido trabajar en medidas suplementarias para reforzar aún más la eficacia de estas sanciones y evitar toda elusión. En particular, tomaremos disposiciones sobre criptomonedas, que no deben ser usadas para sortear las sanciones financieras decididas por la UE», anunció el ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, sin dar detalles de las acciones que contemplan los Veintisiete.

Mientras Occidente endurece sus sanciones contra Rusia, el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, dijo que el presidente estadounidense, Joe Biden, sabe que la única alternativa a las sanciones contra Rusia es una Tercera Guerra Mundial y que sería «una guerra nuclear devastadora», en declaraciones la televisión catarí Al Jazeera.

Sin embargo, la portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, afirmó que su país bajo ningún concepto tiene la intención de apretar «el botón rojo nuclear», tras la reciente orden del presidente ruso, Vladímir Putin, de poner en «régimen especial de servicio» las fuerzas nucleares rusas.

Un necesario corredor de suministro sanitario

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reiteró la «urgente necesidad» de establecer un corredor seguro para facilitar la llegada de material sanitario a Ucrania y mostró su preocupación por la crisis humanitaria surgida a raíz del conflicto bélico con Rusia.

El director general de este organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que el primer envío con material sanitario, transportado desde Dubái, llegará mañana a Polonia con material médico especializado que podría cubrir las necesidades de alrededor de 150.000 personas.

El petróleo y sus precios afectados por la guerra

La alianza OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia y responsable de cerca del 40 % de la oferta mundial de petróleo, confirmó este miércoles que no cambia su plan de subir solo moderadamente la oferta de crudo a pesar de la gran escalada de los «petroprecios» a raíz de la invasión rusa en Ucrania.

Con los mercados convulsionados por esta guerra como telón de fondo, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus 10 productores independientes aliados dieron luz verde al aumento de su bombeo colectivo, de 400.000 barriles diarios, que había sido planeado ya en julio de 2021.

Suspendidas las actividades de Sputnik y Russia Today

La UE suspendió desde hoy las actividades de radiodifusión de los medios pro-Kremlin Sputnik y Russia Today «hasta que se ponga fin a la agresión a Ucrania y hasta que la Federación de Rusia y sus medios asociados dejen de llevar a cabo acciones de desinformación», dijo el Consejo en un comunicado.

Mientras tanto, el director de la cadena opositora rusa de televisión «Dozhd», Tíjon Dzyadkó, informó este miércoles de que abandona Rusia junto con algunos empleados del medio después de su bloqueo por la cobertura de la campaña rusa en Ucrania.

Francia y la bienal de Venecia se mueven contra la guerra

Francia ha decidido suspender la celebración en el país de cualquier nuevo acto cultural que esté vinculado con instituciones oficiales rusas o artistas rusos que estén en favor de la intervención rusa en Ucrania, anunció este miércoles la ministra de Cultura, Roselyne Bachelot.

La Bienal de Venecia, considerada uno de los eventos artísticos más importantes del mundo, anunció que no aceptará la participación de delegaciones oficiales, instituciones o personalidades vinculadas al Gobierno ruso por la invasión de Ucrania.

También en el plano cultural, Netflix anunció que paralizará toda su actividad de producción y adquisición de contenidos en Rusia por la invasión de Ucrania.

La compañía tenía en marcha cuatro proyectos originales en ruso, incluida la esperada serie «Anna K», basada en la novela «Anna Karenina» de Leon Tolstói, y «Zato», una producción ambientada en la caída de la Unión Soviética.

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