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1 día agoon
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El papa León XVI ha advertido en el Congreso de los Diputados que «la pluralidad política no debería degenerar en descalificación permanente del adversario», al tiempo que ha apelado a quienes ejercen una responsabilidad pública a «desarmar el lenguaje».
En su discurso ante las Cortes Generales, el primero de un papa ante el Congreso, ha afirmado que «en una convivencia madura, incluso el conflicto puede convertirse en camino hacia la paz, cuando las diferencias se dejan mitigar por la escucha y se ordenan al reconocimiento de las necesidades, los anhelos y las capacidades de todos».
Ante los parlamentarios españoles, ha hablado de la importancia del lenguaje porque, según ha subrayado, «las palabras pueden abrir caminos o cerrarlos; pueden iluminar la realidad o deformarla hasta hacer imposible el encuentro».
«Quienes ejercen una responsabilidad pública tienen, por eso, una especial obligación de custodiar la palabra para desarmar el lenguaje», ha añadido el pontífice.
«La firmeza no exige desprecio; la discrepancia no conlleva humillación», ha concluido.
El papa León XVI ha criticado que en diversos lugares del mundo, y también en Europa, se vuelva a presentar el rearme como respuesta «a la fragilidad del escenario internacional».
El papa también ha aseverado que «en el plano internacional, la paz exige valentía diplomática, responsabilidad ética y una visión de futuro fundada en el respeto a la identidad de cada pueblo y en la obligación de los Estados de resolver sus controversias por los caminos pacíficos que ofrece el derecho internacional».
«Toda guerra constituye, en última instancia, una dolorosa derrota de la capacidad de negociar y también de aquella conciencia común de la humanidad que reconoce vínculos de justicia entre las naciones. Las armas pueden imponer un silencio temporal; pero nunca podrán edificar una paz auténtica y duradera», ha lamentado.
Tras criticar el rearme, ha considerado que la verdadera seguridad «nace de la justicia, del diálogo paciente, del respeto al derecho internacional y de una política capaz de poner la vida de los pueblos por encima de los intereses que se benefician de la guerra».
Y ha introducido también la necesidad de «una vigilancia ética y rigurosa» en el «desarrollo de las nuevas tecnologías y de la inteligencia artificial en el ámbito militar» para que «las decisiones sobre la vida y la muerte nunca sean descargadas sobre automatismos ni sustraídas a la responsabilidad moral de la persona humana».
El papa León XIV ha proclamado también que la defensa de la vida humana «no es una cuestión parcial ni un interés confesional: es una meta de la civilización» y ha defendido que «toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural».
«Si la vida deja de ser reconocida como un valor fundamental, ¿qué futuro pueden tener nuestras sociedades?», ha dicho el papa en su discurso ante las Cortes a pocos días de que el Congreso debata la proposición de ley para blindar la eutanasia ante dilaciones judiciales.
León XIV ha comenzado este lunes su histórico discurso en el Congreso de los Diputados subrayando que esta intervención quiere ser «un gesto de cercanía hacia España en el marco de la mutua cooperación».
En esta sesión conjunta de las Cortes Generales, León XIV, el primer papa que habla ante el Parlamento español, ha explicado que la Iglesia «camina con la humanidad» y «comparte sus esperanzas y heridas», además de que «escucha los interrogantes de cada época».
Por eso, ha añadido, cuando se dirige a la vida pública, «lo hace respetando la misión propia de las instituciones y la legítima responsabilidad de quienes han recibido el mandato de legislar».
Así, tras reconocer la «autonomía de las realidades terrenas» y la «distinción entre comunidad eclesial y comunidad política» ha defendido aportar su reflexión «nacida del deseo de servir al bien común y de recordar aquello que hace verdaderamente humana la convivencia».
