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Ciudad del Vaticano.- El papa León XIV instó a evitar lecturas «fundamentalistas» de los textos bíblicos y tener en cuenta «que una correcta interpretación de los textos sagrados no puede prescindir del ambiente histórico», durante su catequesis en la audiencia general de este miércoles.
Los textos bíblicos «no fueron escritos en un lenguaje celestial o sobrehumano», explicó el papa ante miles de personas reunidas en el Aula Pablo VI.
Por tanto, agregó que «si la Escritura es palabra de Dios en palabras humanas», cualquier aproximación a ella que descuide o niegue una de estas dos dimensiones resulta parcial.
Y «de ello se desprende que una correcta interpretación de los textos sagrados no puede prescindir del ambiente histórico en el que estos han madurado y de las formas literarias utilizadas; es más, la renuncia al estudio de las palabras humanas de las que Dios se ha servido, corre el riesgo de dar lugar a lecturas fundamentalistas o espiritualistas de la Escritura, que traicionan su significado».
Y agregó que este principio vale también para el anuncio de la Palabra de Dios: «si pierde contacto con la realidad, con las esperanzas y los sufrimientos de los hombres, si utiliza un lenguaje incomprensible, poco comunicativo o anacrónico, resulta ineficaz».
«EN CADA ÉPOCA LA IGLESIA ESTÁ LLAMADA A PROPONER DE NUEVO LA PALABRA DE DIOS CON UN LENGUAJE CAPAZ DE ENCARNARSE EN LA HISTORIA Y DE ALCANZAR LOS CORAZONES», DIJO, Y ABOGÓ POR BUSCAR » OTRAS FORMAS DE EXPRESIÓN, SIGNOS MÁS ELOCUENTES, PALABRAS CARGADAS DE RENOVADO SIGNIFICADO PARA EL MUNDO ACTUAL».
Indicó que es «igualmente reductiva» también «una lectura de la Escritura que descuida su origen divino y termina entendiéndola como una mera enseñanza humana, como algo que debe estudiarse simplemente desde un punto de vista técnico o como sólo un texto del pasado».
Y que «el origen divino de la Escritura» tampoco «se puede reducir a mero mensaje filantrópico o social, sino que es anuncio alegre de la vida plena y eterna, que Dios nos ha donado en Jesús».