Tenerife, España. — Un total de 94 pasajeros y tripulantes del crucero Hondius comenzaron este domingo su regreso a casa desde la isla española de Tenerife, luego del brote de hantavirus registrado a bordo de la embarcación, que dejó varios contagios y tres fallecidos.
La operación de repatriación, coordinada por autoridades sanitarias y organismos internacionales, continuará este lunes con los dos últimos vuelos previstos, antes de que el barco zarpe hacia los Países Bajos, país bajo cuya bandera opera la nave.
La ministra de Sanidad de España, Mónica García, informó que las labores se desarrollaron “con total normalidad y seguridad”, tras el desembarco de pasajeros de 19 nacionalidades diferentes en el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife.
Sin embargo, las autoridades francesas reportaron que uno de los ciudadanos evacuados presentó síntomas preocupantes durante el proceso. El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, indicó que el caso permanece bajo vigilancia médica.
La repatriación se realizó mediante vuelos organizados por nacionalidades desde el aeropuerto de Tenerife Sur. Entre los países involucrados estuvieron España, Francia, Países Bajos, Canadá, Irlanda, Turquía, Reino Unido y Australia.
Los ciudadanos británicos ya habían aterrizado el sábado en Manchester y permanecerán en cuarentena preventiva cerca de Liverpool por un período de hasta 72 horas. Mientras tanto, el martes saldrán los últimos vuelos, incluidos uno australiano y otro neerlandés.
Las autoridades españolas establecieron como hora límite las 7:00 de la noche del martes para que el Hondius abandone el puerto de Granadilla de Abona rumbo a Países Bajos con alrededor de 30 tripulantes a bordo.
Durante el operativo, decenas de pasajeros fueron trasladados en pequeños grupos desde el barco hacia tierra mediante lanchas, antes de ser conducidos al aeropuerto bajo estrictas medidas sanitarias.
La directora de Protección Civil de España, Virginia Barcones, aseguró que si el proceso continúa sin contratiempos, la embarcación podrá abandonar Tenerife según lo previsto.
Uno de los pasajeros repatriados, el argentino Carlo Ferello, restó dramatismo a la situación vivida en el crucero y aseguró que el ambiente a bordo “no era preocupante”, debido a que después de los primeros contagios no se registraron nuevos casos.
El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien se encontraba en Tenerife durante el operativo, destacó la cooperación internacional y afirmó que el riesgo actual para la salud pública continúa siendo bajo.
Según el último balance de la OMS, se han confirmado seis casos de hantavirus entre ocho sospechosos, incluyendo tres fallecidos: dos pasajeros neerlandeses y una ciudadana alemana. Las autoridades recordaron que actualmente no existe vacuna contra este virus.
Por su parte, el director interino de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, Jay Bhattacharya, aseguró que “esto no es Covid”, al tiempo que pidió mantener la calma respecto a la situación sanitaria.
El crucero había partido el pasado 1 de abril desde Ushuaia, Argentina, y permanece fondeado sin atracar oficialmente en Tenerife por disposición de las autoridades regionales canarias, que manifestaron preocupación por los riesgos sanitarios.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió el operativo y aseguró que España responderá “con ejemplaridad y eficacia” ante esta crisis internacional.