Rusia insta a la moderación y a abstenerse de usar la fuerza en la situación en torno a Irán, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
El vocero enfatizó que tales pasos podrían desestabilizar la situación en toda la región de Oriente Medio. «Seguimos instando a todas las partes a la moderación y a renunciar al uso de la fuerza para resolver los problemas», dijo. «Es evidente que el potencial de negociación está lejos de agotarse. Y, por supuesto, dado que está lejos de agotarse, la atención debe centrarse principalmente en los mecanismos de negociación», agregó Peskov.
«Cualquier acción de fuerza sólo puede crear caos en la región y tener consecuencias muy peligrosas», concluyó. Las declaraciones de Peskov se producen en medio de la amenaza de un posible ataque estadounidense a la nación persa.
El presidente Donald Trump ha advertido en numerosas ocasiones de que una «maravillosa Armada» se dirige ahora hacia la nación persa. «Tenemos una gran armada yendo allí, y ya veremos. Ojalá no tengamos que usarla», dijo esta semana.
Además, el mandatario declaró el miércoles que «al igual que con Venezuela», la flota «está lista, dispuesta y capacitada para cumplir rápidamente su misión, con rapidez y violencia si es necesario».
Por su parte, Teherán ha advertido que cualquier acción militar en su contra «se considerará el inicio de una guerra», al tiempo que afirmó que sus Fuerzas Armadas «están preparadas, con el dedo en el gatillo, para responder de forma inmediata y contundente a cualquier agresión».