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SANTO DOMINGO. — La Asociación de Jugadores de Grandes Ligas (MLBPA) reiteró su rechazo categórico a la propuesta de implementar un tope salarial en las Grandes Ligas y advirtió que está preparada para enfrentar una prolongada disputa laboral con los dueños de equipos, ante la posibilidad de un cierre patronal cuando expire el actual convenio colectivo el próximo 1 de diciembre.
El director ejecutivo interino del sindicato, Bruce Meyer, aseguró que los peloteros mantendrán una postura firme frente a cualquier intento de limitar los salarios, al considerar que el béisbol es el único de los principales deportes profesionales de Estados Unidos que aún no opera bajo un sistema de tope salarial.
“Nuestro sindicato nunca se ha quebrado y nunca lo hará. Los jugadores han mantenido este sistema gracias a su unidad y eso seguirá igual”, expresó Meyer durante un encuentro virtual con periodistas.
La MLB presentó recientemente una propuesta que incluiría un tope salarial de US$245.3 millones para la temporada 2027 y un piso mínimo de US$171.2 millones, utilizando como referencia las cifras del impuesto de lujo. La iniciativa también plantea un modelo de reparto de ingresos entre propietarios y jugadores.
Sin embargo, el sindicato sostiene que el proyecto perjudicaría económicamente a los peloteros y reduciría significativamente su participación en los ingresos generados por el deporte.
Meyer calificó la propuesta como un mecanismo de control que impediría a las franquicias competir libremente por los jugadores estelares.
“Es como tener un Gran Hermano diciéndole a un equipo que no puede firmar al jugador que desea”, afirmó.
El dirigente sindical indicó además que, de haberse aplicado ese sistema en la actual temporada, los jugadores habrían dejado de percibir más de 500 millones de dólares.
Las negociaciones entre ambas partes continúan sin una nueva fecha establecida para retomar conversaciones formales. Mientras tanto, el sindicato propuso ampliar la agencia libre, mejorar los derechos de arbitraje salarial y elevar considerablemente el salario mínimo de los jugadores de Grandes Ligas.
La MLB, por su parte, defiende el proyecto argumentando que ayudaría a equilibrar la competencia entre equipos de grandes y pequeños mercados, además de responder a las preocupaciones de los aficionados sobre la disparidad económica en la liga.
Actualmente, franquicias como los Dodgers de Los Ángeles lideran ampliamente el gasto en nómina, con cifras que superan los US$400 millones, mientras otros equipos operan con presupuestos considerablemente inferiores.
Meyer rechazó que exista una crisis competitiva en el béisbol y destacó que organizaciones de mercados pequeños han logrado clasificar a la postemporada en años recientes.
El béisbol ha enfrentado nueve conflictos laborales desde 1972, incluido el cierre patronal de 99 días en 2022. La última vez que una disputa provocó cancelación de partidos de temporada regular fue durante la huelga de 1994-95, precisamente cuando también se discutía la implementación de un tope salarial.
La tensión entre propietarios y jugadores vuelve ahora a colocarse en el centro del panorama de las Grandes Ligas, en medio de un escenario que podría derivar en uno de los conflictos laborales más importantes del deporte profesional en los últimos años.
